domingo, 22 de marzo de 2026

LA GUERRA DE SUCESIÓN EN ESPAÑA ( 1700-1714 ), por JOAQUÍN ALBAREDA SALVADÓ

  

LA GUERRA DE SUCESIÓN EN ESPAÑA ( 1700-1714 ), por JOAQUÍN ALBAREDA SALVADÓ




Joaquín Albareda Salvadó es uno de los historiadores más prestigiosos y rigurosos en el estudio de la España moderna y, muy especialmente, del complejo periodo de transición entre las dinastías de los Austrias y los Borbones. Catedrático de Historia Moderna en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona, ha dedicado gran parte de su prolífica carrera investigadora a desentrañar las raíces políticas, sociales e institucionales de la Cataluña y la España del siglo dieciocho. Su formación y su labor académica se han caracterizado por un uso exhaustivo de fuentes primarias y una capacidad analítica que huye de los relatos simplistas o puramente identitarios, buscando siempre la multicausalidad de los procesos históricos.

Director del Instituto de Historia Jaume Vicens Vives, Albareda ha liderado numerosos proyectos de investigación de ámbito europeo, consolidándose como una autoridad internacional en el estudio de la Guerra de Sucesión y el posterior reformismo borbónico. Su obra se distingue por una prosa precisa y equilibrada, capaz de integrar la historia diplomática de las grandes potencias con la historia de las instituciones y las aspiraciones de la sociedad civil de la época. A través de sus libros y artículos, ha logrado arrojar luz sobre las alternativas políticas que se barajaron durante el conflicto, rescatando la complejidad de un periodo que definió la estructura del Estado español contemporáneo. Su compromiso con el rigor científico le ha valido el reconocimiento unánime de la comunidad académica, convirtiendo sus textos en referencias obligatorias para cualquier estudioso de la modernidad peninsular.

Publicada en dos mil diez, esta obra de Joaquín Albareda Salvadó se erige como la crónica definitiva y más completa sobre el conflicto bélico y civil que transformó la fisonomía de España al inicio del siglo dieciocho. Lejos de reducir la contienda a una simple disputa dinástica entre Felipe de Anjou y el Archiduque Carlos de Austria, Albareda despliega un análisis tridimensional que abarca la dimensión internacional de la guerra, el enfrentamiento civil interno y, fundamentalmente, la lucha entre dos modelos contrapuestos de entender el Estado: el absolutismo centralista de raíz francesa y el pactismo constitucionalista de la tradición de los Austrias.

El libro recorre con minuciosidad las etapas críticas del conflicto, comenzando por el testamento de Carlos II y la llegada de Felipe V, un acontecimiento que rompió el equilibrio de poder en Europa y desencadenó la formación de la Gran Alianza de La Haya. El autor detalla cómo España se convirtió en el principal tablero de ajedrez de las potencias europeas, donde Inglaterra, Holanda y el Imperio lidiaron contra la hegemonía de la Francia de Luis XIV. Sin embargo, el valor diferencial de esta obra reside en su enfoque sobre la política interior, documentando cómo los diferentes territorios de la Corona de Aragón y de la Corona de Castilla tomaron partido basándose en sus propias tradiciones políticas y sus intereses económicos.

Albareda profundiza en varios ejes narrativos esenciales para comprender el calado de la guerra. En primer lugar, analiza la movilización popular y el papel de las élites, demostrando que el apoyo al Archiduque Carlos en territorios como Cataluña, Valencia o Aragón no fue un arrebato nostálgico, sino una apuesta por la preservación de un sistema de libertades civiles y de control del poder real frente al autoritarismo borbónico. En segundo lugar, el texto desmenuza las consecuencias del Tratado de Utrecht, revelando cómo las potencias aliadas sacrificaron las libertades de los catalanes y mallorquines en el altar de la paz europea y los beneficios comerciales.

Un aspecto fundamental de la obra es el estudio de los Decretos de Nueva Planta y la subsiguiente represión y transformación institucional. Albareda explica cómo la victoria de Felipe V no solo supuso un cambio de rey, sino la imposición de un modelo de Estado uniformizador que liquidó las instituciones de autogobierno de la Corona de Aragón y sentó las bases de una monarquía absoluta de corte militarista. La narración concluye con el asedio de Barcelona en mil setecientos catorce, un episodio tratado con un rigor documental que evita la épica vacía para centrarse en el drama humano y el colapso de un orden político plural.

La Guerra de Sucesión en España es una obra monumental que combina la síntesis histórica con la profundidad del ensayo político. La capacidad de Albareda para manejar una ingente cantidad de datos y presentarlos de forma coherente permite al lector entender este conflicto no como un evento aislado del pasado, sino como el momento fundacional de muchos de los debates sobre la organización territorial y la soberanía que todavía resuenan en la España actual. Es un libro indispensable que dignifica la historiografía española y ofrece una visión panorámica, crítica y desapasionada de uno de los periodos más convulsos y determinantes de nuestra historia común.



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